Contratar un Abogado: Honorarios, hoja de encargo y provisión de fondos.

A la relación entre abogado y cliente se le confiere habitualmente el carácter de un arrendamiento de servicios, contrato que no tiene específicos requisitos de forma para su plena validez. Sin embargo, el Nuevo Código Deontológico de la Abogacía Española, establece una serie de principios que deben regir la relación del profesional con sus clientes.

Deberes de identificación e información

Antes de cualquier actuación, el abogado debe identificarse ante la persona a la que asesore o definda. También pondrá en conocimiento del cliente los datos de su despacho y de todos los letrados que pudieran participar en el asunto. Esta identificación, así como la del Colegio al que se pertenece , es la primera e inmediata obligación antes de la prestación de servicios y, en todo caso, antes de solicitar abono de contraprestación alguna.

Honorarios

El Abogado tiene derecho a percibir retribución u honorarios por su actuación profesional, así como el reintegro de los gastos que se le hayan causado. La cuantía y régimen de los honorarios será libremente convenida con el cliente con respeto a las normas deontológicas y sobre competencia desleal, debiendo informar previamente su importe aproximado o las bases para su determinación.

Para hacer efectiva su remuneración, se debe entregar una minuta al cliente, la cual deberá cumplir los requisitos legales y fiscales correspondientes, donde expresará detalladamente tanto los conceptos determinados de los honorarios y la relación de los gastos efectuados y pendientes de reembolso, como los que prevea. De igual modo se podrá emitir una minuta proforma, mediante la cual se notificará de antemano al cliente sus honorarios, sin exigir su pago.

Hoja de encargo

Aunque el objeto de encargo pueda formalizarse verbalmente, es muy aconsejable que éste conste por escrito en lo que se denomina hoja de encargo profesional. Su contenido viene definido en el nuevo Código Deontológico de la Abogacía Española, y es el siguiente:

  • Objeto del encargo.
  • Las actuaciones concretas que expresamente quedan incluidas, a las que, por tanto, es de aplicación. Se estima conveniente que también se haga referencia, en su caso, a aquellas que, como los recursos, informes periciales y otros, no formen parte del presupuesto.
  • El precio por el trabajo profesional deberá figurar en forma clara y destacada. Cuando por las características del asunto se estime que no es posible su determinación en cuantía exacta, se dejará constancia de ello, indicándose en todo caso las bases que servirán para su determinación.
  • Las cantidades que se requerirán por suplidos o por otras circunstancias, que no se incluyen en el precio de los servicios.
  • Los momentos en que proceda el abono de las cantidades y los criterios para la prelación e imputación de los pagos.
  • Las consecuencias de la finalización anticipada del encargo por renuncia, allanamiento, pérdida sobrevenida del objeto y otras causas.

Provisión de fondos

El Abogado podrá solicitar la entrega de cantidades en pagos a cuenta de honorarios tanto con carácter previo como durante la tramitación del asunto, si bien su cuantía deberá ser acorde con las previsiones del asunto y el importe estimado de los honorarios definitivos.

La falta de pago de la misma autorizará a renunciar o condicionar la aceptación del encargo profesional o a cesar en él. En todo caso, si hubiere provisión de fondos, deberá emitirse justificante para el cliente.